Por Doris Espinoza Torres, abogada litigante y magíster en Derecho Penal
A raíz del caso de los escolares que ejercieron la legitima defensa en la comuna de Pedro Aguirre Cerda, es preciso mencionar que la Institución de la autotutela, que se relaciona con la posibilidad de ejercer una defensa y resolver conflictos por mano propia, en principio, se encuentra prohibida en nuestro ordenamiento jurídico, pues ella, busca de manera unilateral resolver alguna situación de conflicto a través de la fuerza. Con todo, existen algunas excepciones que la Ley contempla para que esta se pueda realizar y una de ellas es, precisamente, la legítima defensa.
Los presupuestos para que se configure la legítima defensa en Chile son los siguientes: Debe existir una agresión ilegitima en contra del ofendido, debe existir la necesidad racional del medio empleado, y finalmente la falta de provocación suficiente por parte de quien se está defendiendo. Con estos elementos, que viene a constituir un caso excepcional, la Ley autoriza a las personas a auto defenderse.
Pues bien, todo parece indicar que, un ejemplo reciente de lo anterior son los escolares que, al enfrentar un violento asalto, con posible ataque con armas de fuego, reaccionaron con tal fuerza que causaron la muerte del agresor. Casos como este son un amargo y triste ejemplo de situaciones en que el Estado se ve imposibilitado de auxiliar a tiempo a personas que estaban siendo agredidas y, por lo mismo, los faculta para repeler la agresión; A tal punto que lo justifica, pues, entiende que ello resultaba absolutamente necesario para superar el mal que se le estaba causando y, por lo mismo, no fueron sometidos a un control detención, sino, quedaron solo a la espera de ser citados por el Ministerio Público para avanzar con la investigación.
Un escenario que, lamentablemente, frente a la tremenda crisis de seguridad que estamos atravesando como país, parece cada día más frecuente y nos obliga a repensar la urgente necesidad de reforzar la seguridad ciudadana, el trabajo articulado entre las autoridades y las policías. Nuestro llamado es a cuidarse y a valorar nuestras instituciones jurídicas, una de las cuales es la legítima defensa.
Para mayor información, compartimos una interesante conversación respecto de la legítima defensa en el siguiente link.